lunes, 30 de enero de 2017

Ahora me tocó a mí

¡Quédate tranquilo, esto es un atraco! Esas fueron las palabras de un joven mientras me ponía una pistola en la cabeza para robarme el carro. Estaba acompañado de otro muchachito, ambos no tenían más de 20 años, dos venezolanos que buscaron en la delincuencia su forma de generar recursos.

Mi vida estuvo en las manos temblorosas de un joven, que gracias a Dios no llegó a accionar su arma; casi paso a formar parte de las estadísticas; sólo el año pasado fueron asesinados en Venezuela 29 mil personas.

Según datos ofrecidos por universidades y organizaciones defensoras de derechos humanos, nuestro país ha mostrado un incremento notable en los niveles de criminalidad, fundamentalmente los homicidios, y que ha llevado a que Venezuela se sitúe entre los 3 países más violentos del mundo, en un periodo corto de tiempo de unos 15 años, con una tasa de homicidios que se considera 3 veces mayor que Colombia, 4 veces mayor que Brasil y 5 veces mayor que México.

Cosas nunca vistas en nuestro país, ya son reconocidas como situaciones normales. Tal es el caso de las nuevas modalidades de delinquir, como el delito amateur, es decir a la nueva presencia de delincuentes que no son delincuentes profesionales, el delito organizado, el cual pasa a ser de un delito depredador a un delito que vende protección personal, el individuo que ya no roba, sino que extorsiona, llamado comúnmente “cobra vacunas”. Hemos también sabido de casos de personas que trabajan en organismos de seguridad del estado que cometen delitos, paradójicamente son ellos quienes deben proteger a la población.  Los sicariatos son el pan de cada día. Y ni hablar de la situación de las cárceles y retenes; la cual se han convertido en las escuelas y universidades de estos individuos.

El gobierno sigue responsabilizando a la derecha y sus medios de comunicación, para Maduro y su gente el problema de la inseguridad, la violencia, la delincuencia no existe en nuestro país, sino que es inducida. Irresponsable son los que desde el gobierno no se le pone un freno a esta situación.

Además de los venezolanos que salen del país buscando una mejor calidad de vida, dejando sus hijos y familiares, otros siguen muriendo en los hospitales por falta de algún medicamento, muchos a causa del hambre producto de la grave situación económica y de la escasez de alimentos, y otros a raíz de la delincuencia. ¿Qué nos queda? Seguir luchando. En nuestro país tenemos el capital humano preparado para acabar con estos males. Con más razón la salida a toda la crisis es cambiar el gobierno. Por eso sigamos los demócratas trabajando para conseguir ese cambio. Exigiendo lo que se le escucha a todo el pueblo en las calles; elecciones ya.

6 comentarios:

Unknown dijo...

Excelente

Leydis dijo...

Excelente crónica..lastima que sea producto de una vivencia que a diario vivimos los venezolanos en nuestro querido y muy maltratado país.

Leydis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leydis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leydis dijo...

Excelente crónica..lastima que sea producto de una vivencia que a diario vivimos los venezolanos en nuestro querido y muy maltratado país.

Unknown dijo...

Y cada vez la inseguridad se pone peor.